Mestre Chocolate – Grupo Libertação – Málaga
Biografía
Mestre Chocolate (Gran Mestre de 4º grado) descubrió la Capoeira en 1977, en el barrio de Camboatá, Río de Janeiro, cuando los toques y cantos que salían de un pequeño local despertaron en él, y en su hermano, una curiosidad que cambiaría sus vidas. Bajo la guía de Mestre Neneto dio sus primeros pasos en el arte, y aunque tras dos años el contacto con su primer maestro se interrumpió, la conexión con la capoeira se mantuvo firme y constante.
A comienzos de los años 80 pasó a entrenar con Mestre Pantera, integrándose en la Associação Descendentes do Pantera y sumergiéndose por completo en la cultura de la capoeira. Durante esta etapa participó en innumerables rodas y eventos por todo Brasil, compartiendo espacio con grandes nombres del arte y consolidando su identidad como capoeirista.

En 1988, ya como contramestre, se trasladó al estado de Paraná, donde lideró un proyecto social que utilizaba la capoeira como herramienta educativa y de transformación para niños en situación de vulnerabilidad. Este trabajo reforzó su compromiso con la dimensión social de la capoeira, más allá del juego y del combate.
En 2001 fundó el Grupo de Capoeira Libertação en Málaga, consolidando un trabajo que, con los años, se vería acompañado por nuevas graduaciones: Mestre de 2º grado en 2001 y Mestre de 3º grado en 2011. Con más de tres décadas de experiencia, Mestre Chocolate alcanzó el grado de Gran Mestre de 4º grado, convirtiéndose en una referencia dentro de la capoeira contemporánea.

A lo largo de su trayectoria ha organizado y participado en eventos internacionales, colaborando con instituciones de caridad en España, Brasil y diversos países europeos. Su visión entiende la capoeira no solo como arte marcial o actividad física, sino como un camino de liberación personal, afirmación cultural y transformación comunitaria.

El recorrido de Mestre Chocolate testimonia el poder de la capoeira como instrumento de superación, puente entre culturas y herramienta pedagógica. Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de capoeiristas, que encuentran en su ejemplo una invitación constante a jogar, aprender y transformar.
